Mas de 200,000 enlaces a la prensa Cubana . Miles de visitantes diario. Necesitamos un servidor mas fuerte. Ayudanos por favor.


¿Es Díaz-Canel el político que necesitamos?

?

“No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país” JFK(Estoy totalmente en desacuerdo)

Miguel Diaz Canel

Por Repatriado

HAVANA TIMES – ¿Será Díaz-Canel una enorme y culposa pérdida de tiempo como lo ha sido Raúl? ¿Quizás será un Adolfo Suarez o un Joaquín Balaguer?, Suarez lideró la transición del franquismo a la libertad en España, democráticamente cedió el poder cuando así las urnas lo exigieron. Balaguer hizo lo mismo después del trujillismo en República Dominicana, pero nunca dejó la política y se perpetuó de modos turbios, provocando que la nación isleña tardase en desarrollar un verdadero sistema democrático.

Mientras el tiempo lo aclara, solo me queda desear o huir. Eros o Tanatos.

Eros:

Deseo un político radical, que lleve hasta sus últimas consecuencias el análisis político y concluya que nuestra mayor necesidad es la democracia, antes que transporte urbano, hospitales pintados, salarios dignos o agricultura productiva, necesitamos democracia para poder tener todo lo anterior de manera sostenible.

Deseo un político que cultive la libertad de derrumbar dogmas sustituyendo constantemente una idea por otra mejor, que entienda la verdad como proceso de construcción, desconstrucción y reconstrucción infinito, continuo y plural.

Deseo un político que lidere pequeñas transformaciones con coherencia, cambiar de a poco para poder hacer correcciones sobre la marcha, que no demande enormes sacrificios sociales, horrible suma de millones de sacrificados individuales en pro de una sociedad del mañana, sacrificios que demasiadas veces él mismo no está dispuesto a padecer.

Deseo un político capaz de convivir con la incertidumbre. La planificación económica centralizada conduce a la centralización política, pues solo un poder concentrado, autoritario y totalitario puede reaccionar eficazmente, y eso durante un tiempo limitado, a la infinitud de desvíos que la pluralidad social impone a cualquier intento de planificación cerrada.

Deseo un político que planifique para orientarse, como herramienta, no como objetivo, abierto a rectificar sus planes a tenor de la realidad surgida de las iniciativas individuales, no bloqueándola para que se ajuste a sus antojos por muy científicos que los pretenda, eso siempre va a fracasar, aunque se intente durante 60 años o más.

Deseo un político que busque consensos, se exponga a la crítica, se vanaglorie de su capacidad de ceder y de tolerar diferencias, sea especialista manejando contradicciones, sea prisma que filtre en sí los rayos individuales en un gran haz de luz, no agujero negro que devore sin contemplaciones.

Tanatos:

Huyo del revolucionario arrogante con su “gran idea” de cómo deberíamos ser, pretendiendo ajustarnos a sus fantasías preconcebidas mediante teorizaciones nebulosas que nunca aciertan a parecerse a la enorme diversidad de una sociedad, y tienen más de misticismo que de ciencia, de fe que de razón.

Huyo de aquellos que quieren cambiarlo todo, inmediata y definitivamente, usando una maquinaria estatal inmensa que funde a los individuos en la amorfia de la masa, ego desmedido capaz de creerse arquitecto de la historia, conductor de pueblos, visionario o chamán.

Huyo de los que ni quieren ni requieren crítica, la aplastan junto a la razón, su propia persona crea una fuerza gravitacional que abate contra sí todo pensamiento creativo, todo disentimiento, quedando desconectado de la lejana realidad.

Huyo de los que prometen paraísos, fines abstractos que solo ellos vislumbran, los Lenin y los Fidel han impuesto dictaduras basadas en la hipnosis colectiva, inducidas con el brillante reloj oscilante de una quimera abstracta que solo brilla en sus invocaciones demagógicas.

Huyo de los que posponiendo resultados entronizan los medios como fines en sí mismo, pasando de defender los objetivos de su revolución a la revolución misma, pues es ahí donde único se justifica su existencia.

Muchas veces las grandes épocas de transición han dependido del carácter o de la impronta del líder del momento, querámoslo o no, DÍaz-Canel es quien ahora mismo personifica ese personaje, de él depende mucho de nuestro presente y de nuestro futuro.

Aunque a estas alturas no sé ser optimista, me aferro a pensar lógicamente y me digo que el que DÍaz-Canel haya sido impuesto, no significa que no pueda aún sorprender, así que cruzo los dedos por la Cuba que yo deseo, que puede parecerse a la que deseas tú.


Go to article


Go to Source Site

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *